viernes, 11 de junio de 2010

Batracios.

SAPO CORREDOR: Al parecer en determinadas ocasiones pueden llover sapos del cielo. Tan curiosa leyenda tiene una explicación bien sencilla, y es que la lluvia de agua no viene acompañada de sapos que caen del cielo, sino que estos, al percibir la proximidad de un aguacero y sobre todo durante este, abandonan masivamente los refugios subterráneos donde se ocultan, bien para alimentarse o sobre todo y en determinadas ocasiones muy puntuales del año para buscar una charca donde reproducirse. Esta coincidencia entre lluvia y aparición súbita de multitud de sapos es lo que llevó a pensar que caían del cielo. RANITA DE SAN ANTON: Antiguamente fueron usadas como barómetro debido a que croaban cuando la lluvia estaba próxima.

1 comentario:

Roberto dijo...

había oído la historia... ¡extraños y necesarios seres!